sábado, 27 de abril de 2013

EL ESPEJO DEL MUNDO ( Mención de honor en el I Congreso Internacional Ecológico Literario- Pehuajo)



                                             EL ESPEJO DEL MUNDO
       “Estoy segura que debe haber pocas cosas que le gusten más a una mujer, que comprarse ropa y si alguien piensa otra cosa, que se atreva a demostrármelo” En eso pensaba Alejandra una tarde fría de invierno, frente a su negocio preferido que con el cambio de catálogos de temporada, la incitaba a la tentación. No necesitaba nada de lo que se ofrecía y sin embargo, terminó comprándose una extravagancia antiecológica de cuero marrón y cuellos de piel blanca. El sábado, feliz con su corta pollera, sus tacos altos y la blusa decorada de piel, se preparó para ir  a bailar. Sin embargo, como era su costumbre luego de pasar dos horas frente al espejo sufriendo con la planchita del pelo, se volvió a mirar y  giró, aspirando el aroma que emanaba de su ropa de cuero entremezclado con un carísimo perfume. Y de pronto, la luz del velador destellada en el espejo se agrandó y ocupó casi toda la superficie del cristal  como una estrella en crecimiento. Su imagen desapareció como absorbida por la luz mientras sentía que todos sus músculos se tensaban, luego se achicaban... Entonces un impulso violento la transportó por un túnel oscuro hasta  arrojarla sobre una superficie blanda. Abrió los ojos. Lo primero que le llegó fue el inconfundible sonido de pájaros, insectos y otros animales y los roces de las hojas zamarreadas  por la brisa. Sorpresivamente, como en esas pesadillas en las que no sabemos bien quién somos ni qué rol cumplimos,  se dio cuenta, con horror que ahora vivía dentro de un  cuerpo blanco de piel, que obviamente no era el suyo. Le llevó pocos minutos entender que por un espantoso sortilegio  se había convertido en un pequeño conejo pastando inocente en la tranquilidad del mediodía. Todo era paz y quietud... Estrenando esas nuevas y raras sensaciones se puso a analizar cómo hacer para escapar, o para despertar, si lo que le estaba pasando era sólo un sueño... hasta que de alguna manera inexplicable supo que otro animal lo estaba acechando. En el segundo en que sus patas delanteras parecieron alcanzar la cueva oculta tras el espinillo, sintió sobre sus ancas el violento dolor de unas garras que  arrastraron su cuerpo hacia las fauces del enorme animal. Alejandra gritó y gritó, sufriendo física y espiritualmente por el pequeño animal atrapado en la boca del otro, pensando en lo injusto de su muerte... pero antes  de terminar de entender lo que estaba ocurriendo,  percibió nuevamente esa transmutación increíble del cambio de roles que suelen poblar nuestras pesadillas, y miró a su alrededor. Ahora, para su asombro se había transportado dentro del cuerpo de un monstruo de piel marrón afelpada y suave, un yaguareté, destrozando y masticando la carne del pequeño conejo.
              Casi había terminado de alimentarse disfrutando el éxtasis de las necesidades satisfechas, cuando las hojas crujieron y el viento se detuvo. Fue entonces cuando oyó el disparo y el impacto doloroso sobre su columna. Desesperada, caída sobre el pasto y sin poder salir del cuerpo del yaguareté, miró hacia el lugar de donde provenían las voces y trató de explicarles a los cazadores que ella, no era un animal aunque pareciera  estar dentro de la piel de uno.  Pero no llegó a emitir ningún sonido, sólo alcanzó a ver el ojo oscuro de la escopeta que la miró directo a los ojos y el impresionante destello seguido de la explosión que la cegó por completo. Y luego, otra vez sólo el silencio. Omnipresente y total.
        Abrió los ojos, ahora  sobre el piso helado de su habitación.  Por un momento se sintió embargada por un gran alivio: “Ha sido sólo un sueño” pensó y se incorporó frente al espejo con el corazón desbocado. Pero lo que vio era tan horrible como su pesadilla.  Cubierta de cuero marrón y piel blanca... pero con sus manos manchadas de sangre... Corrió a lavárselas, y  se quitó la ropa, como si por primera vez, pudiera escapar de la trampa que es el espejo del mundo y la sociedad, donde sin darnos cuenta vamos construyendo nuestra identidad, sin cuestionarnos lo que hacemos mal. Perdiéndonos en esta selva de consumismo extremo, de deterioro irracional de la naturaleza, de absurda egolatría...
   Y entonces mirando la ropa de cuero y piel, arrojada en el piso, tuvo la dolorosa certeza de que quizás ya, nadie  en este mundo puede estar seguro,  si se convirtió en el cebo, el  cazador o la presa.  

                                               CRISTINA VALIDAKIS
                                   Cuento ecológico, premiado en el I Congreso Internacional Ecológico Literario
                                                     Por la Paz y el Equilibrio Natural - Pehuajó- Abril 2013



ÚLTIMOS PREMIOS...





DÍA DE LA TIERRA... POR UN USO ADECUADO DE LOS RECURSOS!!!


LA MUSA NOS INSPIRA, 
EL AIRE  NOS IMPLORA
EL ALMA SE EXPLAYA Y VUELA
ELEVÁNDOSE EN LA TIERRA...
TUS PALABRAS LLEGAN LEJOS,
PUEDES CAMBIAR LA VIDA
Y HACER UNA NUEVA HISTORIA
TAN SOLO CON TUS LETRAS...
GRACIAS POR TU OBRA, POETA!!!!
                      En " El día de la Tierra" 
                                      CRISTINA VALIDAKIS
                                 

sábado, 23 de febrero de 2013

NUESTRAS SOMBRAS


NUESTRAS SOMBRAS

Mientras cae la tarde
           incendiando el horizonte,
mientras los añosos pinos
           se recuestan en las sombras
mientras todo se inunda
          de la tibia oscuridad,
mi prosaica silueta
          se convierte en otra sombra.

Y allí, abrazada por tinieblas
           y ecos prolongados por el viento,
recogida en los últimos
          fulgores opalinos de la tarde,
te espero...
te espero, interminablemente...

Más tu sombra,
          bifurcada en otras sombras
          arrastrada por espacios infinitos
se vislumbra en resplandores ambarinos,
y deja que mi espera interminable
se convierta en dos sombras
            que semejan una sola.
CRISTINA VALIDAKIS

OCTUBRE


OCTUBRE
Llegaste desde octubre
mendigo de amor
y trashumante.
Mi piel estremecida
de estíos floridos
incendiaste.
Seguro y perspicaz
mi ser
glorificaste.
Mis ansias desmedidas
de sueños imposibles
contentaste. 
Y desde octubre...
tengo el tiempo sumido
en la vorágine interminable
de tu juego.
Juego de amor
florido, y a la vez desierto,
donde tu sombra y la mía
inventan sacrilegios
Juego de amor, donde el silencio
se escribe solamente
con suspiros y besos.
CRISTINA VALIDAKIS
Publicado en "Leer el libro del Mundo" Neuquén 2012

ENAMORADA...



ENAMORADA...

Sólo soy ya polvo de sueños,
cenizas acumuladas,
y una canción que entre mis manos muere
enamorada...

Amor:
tu vida no me has brindado.
Siento tus besos - no estás aquí -
los he soñado.
Sólo soy ya
de silencios un puñado.
Amor:
no me has mirado.
y aunque tus ojos se desdibujan
candor perdido, cielo  fingido,
no te tendré, no te veré
ya te has marchado...
Sin ser amada, sólo soy ya
restos de brisa deshilachada
noche avezada,
sin compostura,
rosa enfangada.
Muero tan sola,
pero muero, al fin
enamorada...

DESACIERTO...



Infame desacierto, fue mirarte
desde la primera vez.
Sublime desconcierto, que al tocarte
me incendió y se fue.
Y hoy que te quiero y me diluyo
en el fulgente de tus besos,
tengo - seguro - el vil misterio
de sedientas caricias
tatuadas en mi piel.
Si acaso - no perjuro -
me abata la desdicha
por no volverte a ver,
no sueño , ni aventuro,
sólo fuiste un secreto
que en estricto silencio
encubrirá el ayer.
Sólo fuiste un  recuerdo,
pertrecho para el tiempo.
¡ Infame desacierto
que me arrastró a tus brazos
aquel atardecer!

CRISTINA VALIDAKIS
Del libro "Entre Vuelos Mareas y Zozobras" 2012

PRESENCIA...


  PRESENCIA...
No se si te encontré, si me encontraste
                       o nos hallamos...
No puedo discernir  qué cielo de locura,
de sueños, inventamos...
No tiene nombre.  me sobran las palabras.
No  sé calificarlo no puedo disculparlo,
me alcanza tu mirada...  
Y en vana lejanía disfruto tu presencia
distante, y a la vez cercana.
Camino insospechado prohibido...
                                y desandado
infierno de supuestos
y sentimientos vagos,
donde uniremos sueños ,
caprichos y milagros.
Sonrisas y temblores
me dicen “no es tan malo”
secretos y mentiras
me impulsan a olvidarlo.
No sé  si te encontré, si me encontraste
o nos hallamos.
Te pienso... te dibujo...
y allí estás
distante... y tan cercano...

domingo, 17 de febrero de 2013

Entrabas a mi vida...



         
                                                      Entrabas a mi vida...                                                      y entrabas a mi alma nueva
                                  con fragancias de rosales y silencios.
                                  Te recibió mi euforia y solitaria inocencia
                                  Te abrazaron mis miedos
                                   Te celebraron mis sueños...
                                    Entrabas a mi alcoba
                                    con luces y serenas esencias
                                    Te recibió la calidez de mi cuerpo.
                                    Te abrazaron mis piernas.
                                    Te celebraron mis caricias...
                                     Entrabas a mi solitaria vida.
                                    Y te marchabas...lentamente
                                             llevándote 
                                     las últimas dulzuras
                                     de mis perdidas alegrías.
                                                           Cristina Validakis

miércoles, 30 de enero de 2013

RELIQUIA DEL PRESENTE


Cuando un buen día – o tal vez alguna tarde-

sin previsibles avisos, ni estandartes,

de mis oscuras calles, de mis marchitas plazas,

tú , te marches.

Te marches del pasado, del futuro,

y lo que es peor, de mi presente,

y me dejes estas ansias, estas ansias de tenerte...



Cuando un buen día tú te marches,

sólo entonces podré ver

lo que en tu exilio me heredaste:

las flores mustias de tus árboles

-sedientos fantasmas calvos-

que enlutados de otoño vagan

por las tierras que anegaste.



Me quedarán guiñapos de recuerdos turbios

-que a mi pesar se guarden-

donde tus ojos y tu voz  ya no se estampen;

caricias y besos inconclusos

y el lloroso colofón  de esta historia irrealizable.


Quedará algún plan de inocente cauce,

una propuesta ansiada,  no dicha, inconfesable.

Y algún que otro silencio, que culpable,

con la ferocidad de lo callado,

de esperas, agotado, emigró por otras calles.



Y guardaré esta historia

como reliquia del presente,

como reliquia que se archiva,

escolta humilde de la vida,

que por inmortal y clandestina

se torna aún más persistente.


Y aún, cuando un buen día, o tal vez alguna tarde,

tú te marches...

De mis marchitas plazas, de mis oscuras calles...

con tus vientos de siempre, con tus soles en trance.

Aún cuando comprenda

tu adiós irremediable,

me quedará esta historia -reliquia del presente-

y algún que otro insensato, deseo de tenerte

tenaz, tozudo...

oculto...

inconfesable...

                                    CRISTINA VALIDAKIS