Tengo una tarde hoy, en mi regazo,
para saberme débil y callarme
para apilar melancolía,
y dibujar palabras en el aire.
Tengo una tarde con tu sombra
apuñalando mi calma,
recopilando miedos, que se recuadran
en las paredes grises del cuarto,
y se desparraman en mi cama.
Toda una tarde… para los libros del estante
de polvo dormidos, y añoranzas calladas,
guardianes fieles, recalcitrantes
en primorosas páginas sabias.
Para los cuadros cohibidos, resbalando
cansados
su perplejidad sin brillo de papel gastado.
Para inundarme del perfume, de la tarde
desierta
que espía temerosa, por las rendijas yertas.
Para gritarle al viento, que te extraño…
que te extraño… y no estoy muerta.
De poetas y
Escritores Primer Encuentro Nacional de Menciones de Honor
Río Ceballos 2007- Ed. De las Tres Lagunas
que bueno, muy, amiga, te felicito!! saludos cordiales. marcelo
ResponderEliminarGracias Marcelo por tu grata presencia en mis letras!!! mis cariños para vos!!
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